1 ago. 2012

"Vendo riñón en buen estado, no tengo dinero"






El drama social de la crisis que afecta a España puede encontrarse en una página de anuncios de compraventa. Algunos acuden a estas web para ofrecer sus órganos.


“Se vende riñón en perfecto estado tengo 41 años necesito dinero ni cobro paro ni ayuda ni nada y si no lo vendo me muero de hambre así que me da igual venderlo mejor sin un riñón que vivir tirado en la calle que es como acabare pronto si no lo vendo este puto sistema es lo que nos está obligando hacer toda la vida trabajando y no tengo nada por no tener no tengo ni ganas de vivir” [sic].


Es un mensaje precipitado, con errores ortográficos y sin signos de puntuación, pero de una contundencia brutal. El anuncio, encontrado en una web española de anuncios clasificados, es del 11 de junio.


No es éste el único caso de gente que recurre a la venta de sus órganos para conseguir dinero de alguna manera. En otras páginas web se pueden ver varios anuncios que ofrecen tanto el riñón como el hígado.


“Vendo riñón por 30.000 euros, grupo sanguíneo a positivo”, aclara un tal Alberto de la isla de Gran Canaria. “Hola, busco persona seria que necesite un trasplante de riñón. Soy una persona seria, no quiero bromas”, advierte otra anunciante de Alicante (este de España).


Hay quienes explican la situación que les lleva a tomar una decisión tan extrema. “Vendo mi riñón para no perder a mis animales”, cuenta un hombre desde Valencia (este). “Estoy en la ruina y tengo que dar en adopción a mis animales y aseguro que eso es peor”.


El anunciante explica que tiene 40 años, que no toma alcohol ni drogas, y que está “súper sano y en forma sin cargas familiares”. Se ofrece a cualquier tipo de pruebas, y aclara que está muy informado “de los riesgos tanto físico como legales y el proceso entero”.


Un tal Orlan, de las islas Canarias, reconoce que es uno de los “5 millones de parados" que hay en ese país, que tiene carnet de donante, y que pone en venta su riñón, su hígado e, incluso, su médula ósea por “hipoteca, enfermedad familiar, etc.”.


Los anunciantes acuden a varias páginas: anuncioses.com, anunico.es, blidoo.es, campusanuncios.com, china.anunciosdiarios.com, foros.hispavista.com, es.answers.yahoo.com y nosolosalud.com.


La organización de consumidores FACUA ha denunciado que el tráfico de órganos está prohibido para la legislación española. “La publicidad ha aumentado desde la crisis económica. Hemos visto decenas de anuncios con una facilidad bastante grande, con productos de servicios entre particulares”, explicó su vocero, Rubén Sánchez. “Los protocolos de publicidad entre empresas muy grandes o de otros portales publicitarios no funcionan. Las páginas web deberían presentar protocolos de control para evitar eso".


La organización de consumidores ha denunciado ante la Fiscalía General del Estado y otros organismos públicos los 35 casos de ofertas de venta de órganos que ha detectado sólo en junio.


En cambio, el director de la Organización Nacional de Trasplantes, Rafael Matesanz, asegura que es "simplemente imposible" vender un órgano en España y que es "rotundamente falso" que la gente pueda vender riñones en España a causa de la crisis.


Pero lo cierto es que al ser clandestinas, se desconoce si operan en España redes organizadas que vendan órganos o que coordinen trasplantes al margen de sistema nacional que existe en España.





No es un delito


La Organización Mundial de la Salud declaró en 1994 que la venta de órganos era contraria a la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Pero el Código Penal español no tipifica la venta de órganos propios como un  delito –a no ser que se comercialice con los de otras personas–, aunque  el anunciante se arriesga, en cualquier caso, a 12 años de prisión.


La Iniciativa global para luchar contra el tráfico de órganos de la ONU explica por qué la venta de órganos es un delito en triple sentido: “primero, porque algunos traficantes fuerzan o engañan a sus víctimas a entregar el órgano”. Añaden que “hay casos en los que las víctimas no son pagadas o reciben menos dinero del prometido”. Tercero, “hay personas vulnerables que son tratadas por una enfermedad, real o inventada, y bajo esa excusa les extirpan órganos sin el consentimiento de la víctima”.


En 2008 saltó en los medios de comunicación el caso de William Carrillo Calderón, un boliviano residente en España que estaba intentando vender uno de sus riñones, médula ósea y parte de su hígado y de su pulmón.


Por presión de su familia, terminó por abandonar esa idea. Era periodista de profesión, pero desde que había llegado a España, hace cinco años, Carrillo sólo había conseguido trabajos temporales como peón, camarero, reponedor de productos, actor de doblaje y trabajador en unos almacenes.


Esto sucede en un país que es líder mundial de donación de órganos. En 2011, había 35 donantes por cada millón de habitantes, pero las listas de espera superan, por mucho, la oferta que se administra a través del sistema nacional de órganos.


Según la página Havocscope, que analiza los mercados negros a nivel mundial, un pulmón puede venderse en Europa a más de 300.000 dólares. El tráfico de órganos mueve al año, en todo el planeta, más de 75.000 millones de dólares.