19 abr. 2013

FOTO – Acusan al hombre que fue arrestado por enviar una carta con veneno a Obama

EFE, Washington
Paul Kevin Curtis, detenido el miércoles por el envío de cartas con veneno a Barack Obama y a un senador, ha sido acusado por las autoridades de amenazar “con matar o ejercer daño físico al presidente de EEUU”.

El Departamento de Justicia informó en un comunicado de los dos cargos contra Curtis le exponen a una pena máxima de 15 años de prisión, 500.000 dólares en multas y tres años de libertad supervisada.
Se espera que Curtis comparezca ante un juez federal del Tribunal del Distrito en Oxford (Misisipi) para la lectura de cargos.
El sospechoso es un imitador de Elvis Presley que envió supuestamente las cartas a Obama y a un senador republicano por Misisipi, Roger Wicker, el 8 de abril desde Memphis (Tennessee), la localidad donde murió el ‘rey del rock’.
Curtis, de 45 años, fue arrestado por la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y la policía local en su casa de Corinth, muy cerca de Tupelo (Misisipi), la ciudad natal de su ídolo.
Se le acusa de “depositar conscientemente en el correo y para su entrega, desde cualquier oficina postal, una carta, papel, escrito o documento que contenga amenazas de arrebatar la vida o ejercer daño físico al presidente de EEUU”.
El segundo cargo tiene que ver con “depositar conscientemente y provocar su entrega por parte del servicio postal, de acuerdo con las direcciones especificadas, comunicaciones dirigidas a otras personas y que contengan una amenaza para herir a la persona o a otros”.
‘Nadie quería escucharme antes
Según el documento de acusación, firmado por el FBI y el Servicio Secreto, las cartas dirigidas a Obama, el senador Wicker y una tercera enviada a un juez en Misisipi contenían el mismo texto.
“Nadie quería escucharme antes. Sigue habiendo ‘piezas desaparecidas’. Puede que ahora tenga vuestra atención, incluso si eso significa que alguien debe morir”, indica el texto.
“Esto debe parar. Ver algo incorrecto y no exponerlo es convertirse en un aliado silencioso de su continuación”, prosigue.
Sus conocidos y varios medios locales describen a Curtis como un aficionado de las teorías conspiratorias. Y añaden que una experiencia en la morgue del hospital de Tupelo le llevó a asegurar que había descubierto una conspiración para vender partes del cuerpo humano en un mercado negro.
‘Una guerra secreta’

“Estoy en la primera línea oculta de una guerra secreta”, escribió Curtis la madrugada del miércoles en su página de Facebook, de acuerdo con el diario local Northeast Mississippi Daily Journal.
“Una guerra que está generando miles de millones de dólares para organizaciones y gente corrupta y relacionada con la mafia (el mercado negro que cosecha huesos, tejidos, órganos y partes del cuerpo humano)”, agregó el sospechoso. Según los agentes locales, ha enviado más cartas a autoridades en los últimos años.
Tras realizar varios análisis, las autoridades estadounidenses comprobaron que la carta enviada a Wicker contenía efectivamente ricina, mientras que aún no se conocen los resultados definitivos de la misiva dirigida a Obama, que dio positivo en una primera prueba.