28 oct. 2011

Irán exige a Clinton que deje de inmiscuirse en sus asuntos internos

Teherán, 28 oct (EFE).- El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Ramin Mehmanparast, exigió a la secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, que se abstenga de inmiscuirse en los asuntos internos de Irán, según señalan hoy varios medios locales.




Las declaraciones de Mehmanparast hacían referencia a unas declaraciones de Clinton a la radiotelevisión británica BBC y radio estadounidense La Voz de América, en las que, entre otras cosas, afirmó que “Irán se está “transformando lentamente en una dictadura militar”.


Además, Clintón anunció que, a finales de este año, EE UU tendrá “una embajada virtual en Teherán. Estará en la web porque hay un montón de preguntas de gente (iraní) que no sabe dónde obtener respuestas” y apostilló: “Estamos tratando de llegar al pueblo iraní y hemos tratado de llegar al Gobierno, pero no con mucho éxito”.


También reiteró Clinton la acusación estadounidense de que miembros de la fuerza especial Al Quds, del Cuerpo de Guardianes de la Revolución de Irán, estaban tras un supuesto complot terrorista desmantelado en EE UU para atentar contra la Embajada israelí y asesinar al embajador saudí en Washington.


Mehmanparast señaló que “la falta de información de Clinton sobre Irán no es nueva”, aseguró que la eventual embajada virtual estadounidense en Teherán “fracasara” y negó de nuevo cualquier participación iraní en el supuesto plan terrorista desmantelado en EEUU.


“Recomendamos, a ella (Clinton) y otros altos cargos de EE UU que, en lugar de acusar a otros, dejen de usar métodos represivos y utilizar la dictadura dentro de Estados Unidos, además de utilizar continuas ocupaciones y una política intervencionista en otros países”, agregó el portavoz de Exteriores iraní.


Para él, las autoridades de EE UU “harían mejor si atendiesen las demandas de su pueblo, en especial de los jóvenes, que se manifiestan en el movimiento de protesta de Wall Street (contra los abusos de la banca y la crisis)”.


Washington, según Mehmanparast, ha de atender las “exigencias y aspiraciones del pueblo en el ‘despertar islámico’ y los levantamientos populares en los países árabes, que quieren que EE UU deje de apoyar a los gobernantes que dependen de ellos y acaben con la presencia militar y la injerencia en los asuntos de los demás países”.


Estados Unidos rompió sus relaciones diplomáticas con Irán en 1980, un año después de la revolución islámica y tras la ocupación por estudiantes islámicos, durante 444 días, de la Embajada de E EUU en Teherán, donde, con el apoyo del régimen, fueron tomados como rehenes 66 ciudadanos estadounidenses.